lunes, 6 de agosto de 2018

Noches de frenillos.

Me lavaba los dientes, entre el espacio distante que se dibuja entre mis dos dientes centrales de abajo apareció una hoja verde, tal vez fuera un pedacito de espinaca, ya no recuerdo, pero si rememoro como luchaba por quedarse ahí, mientras yo con paciencia intentaba quitarla, sólo ahí me di cuenta de la importancia de no llenar espacios vacíos con cualquier cosa. Puede ser práctico, pero innecesario e incómodo. 
Después de estar con la mirada perdida, alcé la vista hacia mi reflejo en el espejo. Me cuestioné: ¿Será posible que mis brackets me estén dando una lección? Pues sí, era posible. 

...

Mis dientes volverán a juntarse y yo ya no podré verme en el espejo y reír, pensando en que soy una mac demarco pero a la inversa. Igual la apertura no es tanto, pero dramatizar es lo mío y analizar mi dentadura es uno de mis deportes favoritos por estos días. 


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