viernes, 23 de julio de 2021

Bajada.

Después de (creo) 2 semanas de tranquilidad y sentirme bien. Esta noche me siento horrible y quiero irme. Quiero apagarme de una vez.

Me duele la nariz, no soporto verme la cara hinchada y roja. Me cuesta creer todo lo que estoy viviendo, me cuesta creer todo, porque siento que viví en una mentira y sigo existiendo en una mentira. Se me confunden los días, las horas. No sé donde estoy, no voy a ningún lado. Las lágrimas corren y corren, me duele la cabeza, me duelen los ojos. Veo ese calendario y tacho los días. Siempre en estado de espera, en estado de sobrevivencia y pienso ¿Cómo es posible? ¿Cómo me dijo esa huea?

Vuelvo el tiempo atrás y me lamento de todo. Me lamento de haber respondido, de haber accedido, de haber ido. De haber estado, porque todo era mentira. Todo. Menos esas palabras últimas que dejaron al descubierto toda la verdad.

Me duele mi existencia. Me siento estúpida, una basura. Llena de miedo, de incertidumbre. Sólo quiero irme de acá. 

Las cosas que hice para agradar a alguien que no merecía nada de lo que le di. Lo que hice y lamento hasta hoy, todo por la superioridad moral de otro. De otro que no tiene una pizca de compasión conmigo, mientras yo entregaba cosas y ahora me parto la cabeza y trato de salir adelante con una responsabilidad que no debería haber tomado, menos con la influencia de esa basura de persona. Me siento egoísta y mala persona. Tal vez debería irse conmigo esa responsabilidad, porque sé que es una molestia, pero a la vez lo pienso y ella no merece eso. Ella merece cariño. Soy yo quién debe irse sola de este lugar. Ya no tengo nada que hacer acá. No tengo un norte, sólo tengo tristezas, sólo tengo luchas y lecciones bucle de las que no quiero más, ni acepto más. 

Soy una cobarde porque mucho pienso y poco hago. 

Otras veces me culpo por seguir pensando en la idea compulsiva que cada vez viene menos, pero cuando viene es real y planeamos el viaje y nos organizamos, pero ahí nos quedamos sin siquiera hacer la maleta. Sólo espero tomar el valor que me falta e irme. Descansar de mi mente, del pasado que tanto me asquea. Olvidar todo y listo. 

lunes, 28 de junio de 2021

Un día a la vez

 Hace poco me topé con una canción que se llama "llegaste". Andaba husmeando cosas, llegué al 2014 y fue como revivir un poco esa época, porque no recordaba esa canción, siendo que estaba pegadísima por entonces. Cuestioné escucharla, porque en mi asociación de cosas con las que no he querido conectar, fue como no, pero que lata en realidad privarme de algo que me guste. Así que para no conectar con cosas que no quiero, le cambié el rumbo y lo conecté con otra cosa, con algo mejor, más positivo, con algo puramente mío. 

Gracias a eso llegué a Paracaídas y es heavy con la facilidad con la que me enamoro y alcanzo esa frecuencia de la tranquilidad que tantas veces me cuesta encontrar. La tranquilidad consciente. 

Siempre hay algo hermoso para ser descubierto. Y ha sido un plus que no hayan letras que cantar, no hay palabras para nadie, para nada, ninguna situación, ninguna circunstancia, solo hay presente y conexión, conmigo misma y con el todo. 

Hay personas que escuchan una canción más de la cuenta y la terminan odiando, a mi no me pasa, nunca me ha pasado. La escucho una y otra vez y me da calma, me da felicidad, incluso pienso, esta canción debería durar por horas. En ocasiones las dejo de escuchar sin notarlo y hasta las olvido, pero siempre vuelvo a ellas de alguna u otra forma. 


viernes, 2 de abril de 2021

Remembranza.-

Una noche en que salí con una amiga, ella me invitó a la casa de una amiga suya y ahí había mucho gente joven, de repente se pusieron a hablar sobre una chica, se reían de ella y la catalogaban de que era esto, lo otro y aquello, se reían. Ya no recuerdo mucho, pero si recuerdo sus risas y lo despectivos que eran con ella. Ella estaba muerta, había muerto hace poco y se había suicidado. 

Me quedé en shock no por su muerte, sino por como se mofaba la gente, por como estando muerta se atrevían a faltarle el respeto a su memoria, porque una chica cualquiera, de una ciudad pequeña ¿no podría ser tan mala, o si?. Nunca me borré esa imagen de mi cabeza. Ojalá nunca me pasara algo así que decida irme y que el resto se mofe de ello, que me tilden de hueona loca o cosas similares mientras festinan con un hecho trágico (evidentemente no para ellos). Vi esa maldad en mi amiga y sentí miedo de ser su amiga, miedo de que pudiera alguna vez ser así ella conmigo, es probable por mucho que no fuera jamás así, pero tampoco me esperé nunca una reacción como esa, y hoy pensando en el suicidio, escarbando memorias y cosas similares llegué a ese recuerdo nefasto. Me puse en la situación de aquella cabra que jamás conocí y sentí miedo, pavor de verme a mi en un escenario como ese.   

Esto debería tener un remate, pero no lo tiene. El miedo limita. 


martes, 9 de marzo de 2021

Constancia.

No voy a renunciar a nada, a ninguna wea. Voy a construir y seguir construyendo un camino. Voy a seguir abriéndome espacio, en el mundo y conmigo misma, pero nada será a partir de cero, todo será un continuo de algo previo y consistente, de la vida misma, de una simple etapa.
Los ciclos que van y vienen, siguiendo una linea de tiempo dentro del gran ciclo

Se trata de darlo todo, lo mejor de mí misma. No renunciar. Luchar.
No se trata de ser positiva, sino más bien una guerrera.
Adiós ruta vieja.