El último día, aún me acuerdo. Pensé "si paso este ramo me quedo, sino me voy". Expuse sin exponerme, me temblaba la voz y trataba de respirar correctamente, sabía de lo que trataba mi disertación, más no tenía idea de que carajo estaba hablando, en un momento sentí miradas desde una ventana y cohibirme más aún, fue inevitable, de todos modos logre lo que quería, pasé el ramo y pensé "me quedo".
Salí de la sala en donde (me) expuse y de inmediato vi la cara de una persona que quizá en lo más en profundo si quería ver, pero encontré que no era el momento adecuado y fue como "Ay, por qué !!", pero para mi suerte (no sé si buena o mala) la profesora me volvió a llamar, por lo que esa mirada no duro mas de tres segundos, sin embargo, había una pelea interna de sentimientos confusos, pero bueno no había cabida para darle importancia en ese momento, porque estaba contenta, la sonrisa era casi imposible de borrar de mi cara y lo único que pensaba era "me quedo", "lo logre". Fue horroroso el durante, pero el después valió totalmente la pena, pensaba yo aún nerviosa sentada esperando a unos amigos que también estaban en el limbo de un ramo, tratando de restarle importancia al hecho de haber visto durante unos segundos cuando iba saliendo a "esa persona". Seguía mientras esperaba a mis amigos sonriente y nerviosa, hasta que de repente me tope frente a frente con quien no quería ver. Donde las dos miradas generaron una especie de cuarto, habitación o como quieran llamarlo, en donde no hubo escapatoria y ambas miradas actuaron de modo que una quedaba encerrada y sin escapatoria, en un territorio invisible pero limitado.
Hola, al unisono, beso en la mejilla (en la mejilla por dios, después de que esas bocas tuvieron recorridos por las partes más privadas de cada uno). "hola, como estai?" mientras se inclinaba para dar ese beso tan farisaico. El habla no me salió, por lo tanto no hubo respuesta inmediata, hasta que hubo lejanía corporal y por fin me salió un tímido e inaudible "bien. y tu?" que ni siquiera tuvo respuesta, al cabo que con suerte yo me escuche.
Yo estaba sentada, la persona en cuestión se posaba frente a mi de pie. Yo decía en mi mente "ándate, por favor desaparece" otra parte de mi que era más silenciosa y poco convincente rogaba que se quedara ahí, fue cosa de segundos, cuando apareció un amigo del susodicho, conversaron un poco, mientras yo escuchaba y analizaba el comportamiento exagerado, maqueteado, de esta persona. La sonrisa tipo "black hole sun", los movimientos corporales que me hacían pensar que aquella persona se veía hasta ridícula. En fin, no se como ni cuando pasó, pero de repente ya no vi más al tipo, ni a su amigo, no recuerdo ni siquiera si tomaron camino juntos o separados.
Yo seguí ahí, aún sonreía, aún temblaba de nervios, ya a esa altura no sabía si el nervio era porque había disertado (pésimo) o porque había visto a esta persona.... pero seguía feliz, tal vez un poco más. Sí, tal vez.
Ese fue el último día del año pasado en que fui a clases. Después de alrededor de dos meses, fui de nuevo a la universidad a hacer un papeleo. Llegué a mi ciudad adoptiva, llegué al lugar donde hace que tenga sentido que yo este allá y me dio tanta alegría ver que no andaba harta gente por allá, que hice todo tranquila, todo bien, todo bonito ... (es taaan divertidamene predecible lo que viene) HASTA QUE, vi a la polola del chiquillo mencionado con anterioridad y cada vez que la veo (cosa que en el último tiempo del año pasado, se dio bastante seguido) me siento con unas ganas horribles de reírme y no es por maldad (creo), pero el punto es que me hace sentir mal conmigo misma, me hace cuestionarme cosas de ella como mujer, me hace pensar que su pololo es una mierda y peor aun, que me gustó, no sé de qué forma, pero me gusto al fin y al cabo. La vi, no creo que ella sepa de mi y espero que nunca lo sepa tampoco (nadie se lo merece) y digamos que fue un momento "incómodochistosoraroestúpidorídiculo" y no más que eso, pensé simplemente que era un episodio más dentro de ese proceso de mis papeleos.
No supe que era una señal, una "advertencia" (?), una profecía, un augurio...no supe nada de eso, HASTA que estaba por irme, pero debía volver a una oficina para una "jugada final" en cuanto a mis tramites, "iba tan tranquila por la calle, antes que... iba tan tranquila por la calle, sin saber que vendrías tú" (la cita de esa canción se debe a que .... básicamente en una borrachera, en un carrete de a dos, digamos que la "interpreté" (guaja), por lo que cargaba con ser una innecesaria necesidad el hecho de ponerla, para hacer más ridículo, pero real esta historia).
Ni siquiera tuve que verlo de frente, ni siquiera tuve que examinar con mayor detalle, porque ni siquiera quise mirarlo más allá de que lo reconocí en una mirada fugaz. Sé que él si miro, es obvio, los hombres no saben de disimulo, no sé que pensó por lo demás y bueno él sabrá. Que se yo, hay cosas que se saben sólo de a dos, pero más importante es eso que uno sabe de si mismo respecto a lo que sea.
Cuando iba camino a mi universidad, rogué no ver a nadie conocido, a nadie (personas específicas en realidad) él estaba incluido, sin mayor enfoque en su persona, simplemente estaba incluido en las personas que no quería ver (o tal vez muy en el fondo sí... no sé).
Como se supone, no quería verlo, no lo mire, fui consecuente. Creo que era lo más acertado que podría haber hecho, sinceramente.
La cosa, el trasfondo, lo que me hace cuestionarme es eso de ver a alguien al final y al principio. Por qué él, por qué cuando no quería, cuando no lo esperaba, cuando no estaba lista.... o tal vez si a todas mis negaciones ?
No sé, eso fue hoy y ya quedo en un ayer (lo digo por la hora, en la onda más literal) y las respuestas más importantes en nuestras vidas no se dan a conocer por lo general en un mismo día. Así que de verdad, no sé... o si ?
No hay comentarios:
Publicar un comentario