domingo, 21 de abril de 2013

Los ojos morochos más lindos que vi

Complementarse, formarse de a dos, quererse.
El despertar nuevamente a sensaciones que se creían olvidadas. El miedo, pero a la vez el atrevimiento.
La certeza de todo esto es la intensidad. La certeza mía es entregarme. 

Lo bonito y lo feo, lo amargo y lo dulce, dormirnos y despertarnos, tu mano y la mía, lo todo... Finalmente de eso se trata todo esto.

Mirar a alguien, verlo sonreír y pensar que es la sonrisa más bella de entre todas las que conozcas, es una sensación bonita, mientras vuelan alborotadas aves imaginarias dentro del vientre. 

... Algún día por ti aprenderé a querer los gatos

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