viernes, 23 de mayo de 2014

Mon trésor

Cada vez que voy a tus ojos, me desnudas y a ti no te importa el resto, como si yo fuera una luz que te ciega. Cuántas veces he podido decir eso ? No lo sé, el tiempo pasa y compararte sería la idiotez máxima, porque tú opacas todo a tu andar. Tú estás sólo en esto.
Me miras de forma animal y todo lo que me hace ser un ser social se esfuma, no soy lenguaje, no soy ropa, no soy una clienta, no soy ciudadana, no soy mujer, no soy Arely. No tengo nombres, ni apellidos, sólo tengo un alma y obedezco a algo superior, que se encuentra en mi, pero a la vez en ti. Entre ambos originamos un cosmos nuevo, un espacio que irrumpe en medio del mundo, que tiene vida propia y que se da cada vez que yo te busco y te encuentro y cada vez que me esperas y llego. 
Cada vez que voy en tu búsqueda a pesar de que me siento terriblemente expuesta, no me siento débil, a pesar de que la adrenalina se apodera de mi, me enrojezco y siento como casi pierdo el control de mi organismo, mientras mi exterior intenta disimular, pero las manos temblorosas, mi color ruborizado y mis movimientos, me delatan simplemente. Me siento más fuerte que nunca.
Pero eso es, me desnudas y poco te importa quien vaya conmigo. Tú me invades, especialmente cuando sabes que no puedo verte de frente, pero siempre sabes que la mirada de vuelta llegará si o si.
Ésta semana fue como volver al año pasado, cuando tú eras el mejor hábito del día. 
Antes eras un medio y ahora eres el fin. 
Gracias por hacerme sonreír por las calles, por hacerme sentir como un animal, contigo soy más que nunca parte de la naturaleza, me arrastras a la liberación. Fortaleces mis días, mis ganas de estar viva y caminar sin motivos por el riesgo, pero todo se vuelve dulce y salvaje cuando por fin llego a tu encuentro.
"Que estés bien"
"Gracias, tu igual" 

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