lunes, 30 de diciembre de 2013

Los cuatro días

Los recuerdos irán tornándose más lejanos e imprecisos.
"Convivimos cuatro días". Yo jamás lo hubiese pensado de esa forma, simplemente me vi junto a alguien y a pesar de que la palabra "simplemente" es una total mentira, yo no habría podido plantearlo así, y cuando lo oí fue inquietante, me quedé helada por un segundo eterno y dirigí mi vista hacia la nada.

Por más que lo pienso, la única conclusión a la que llego es, "es todo tan raro".
El miedo me ha bloqueado mis pensamientos y las percepciones las limito a la superficialidad misma, sosteniéndolas en el deseo, para mi el deseo es individual, pero entonces esas conversaciones infinitas contradicen toda esa noción de frivolidad y me confunden.

Tal vez, -ahora que me doy tiempo de escribir y obligarme a pensar con claridad-, estoy lidiando con la coerción dada por el amor romántico o de otro modo, también posible, puede que sienta la presión de categorizar todo esto. De categorizarlo aunque sea de forma no profunda.
Por mi parte estoy yo, por otra está él y en otro lugar está nuestra libertad (paradojicamente, una libertad que encierra ésta relación). Esto no se sitúa en ninguna parte, en donde yo ya haya estado y hasta creo que es hermoso por como es, es la vida misma, es el error y lo asertivo, la sobriedad y la embriaguez, el todo y nada.

Percibí a una persona en primera instancia de manera cosificada y reducida a mis deseos e instintos, aquello era sólo un cuerpo -como tantos- luego fue una persona., pero he ahí lo importante de considerar a alguien como persona, no como una figura idealizada. No pasé de un vacío a otro, sino que simplemente comencé a conocer la "totalidad" de alguien, aceptando sus matices y extremos. Muchas veces sentí repulsión y ganas de "desaparece de mi vista" y otras sentí la necesidad de no parar de verle y examinar sus rasgos, como si mirara una pintura llena de matices, colores hermosos, intensos y vivos, como si cada parte del rostro fuera un dibujo, con cada detalle pensado de forma sigilosa.
-Que noches y que días los que viví-.
La ternura, amistad, canciones nuevas, risas, desinterés, locura, desenfreno, sueño, hedores, fragancias, canciones viejas, recuerdos, lo vigoroso del presente y la proyección del futuro sujeta sólo a abrir los ojos por la mañana.

Somos jóvenes ...aún.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Que se callen los poetas

Conformarse al vacío, que pronto se sabrá lleno.
Ya no importa si no te compro, ya no quiero cualquiera, ni me conformo con el azar.
Simplemente me conformo con lo que tengo, aunque se pueda malinterpretar con nada.

Tú sigues siendo empalagoso, jugando con las palabras, apasionado en tus sensaciones, exagerando como siempre, pero a mi qué me importa, no puedo hacerme cargo de alguien que no tiene nada que ver conmigo. Nunca supe que creer de ti, nunca supe si fue cierto, nunca supe si te merecías mi daño, nunca supe si actué mal o por lo menos si se justifican todos mis errores, que más da, con que no se repita la historia me basta, diría "que nos baste", pero yo no tengo nada que ver contigo. Cada uno recogió aprendizaje de acuerdo a su experiencia, de acuerdo a lo que necesitaba. No puedo hablar por ti, pero nunca sentí "la par", ni el compañerismo, por lo menos no en su plenitud y como todo lo que empieza mal, termina peor, era de esperar que nunca nada se desarrollara con armonía. Matamos las ganas en poco tiempo, vivimos el momento desechable, el amor de mercado, nos vendimos un cuento y al final quedamos pobres. Quitamos las ganas, vivimos la ilusión, nada se fortalecía con el pasar del tiempo, sólo la superficialidad de aquella historia que, que más que historia fue cuento mal redactado. No por ti dejaré de creer, al contrario gracias a ti sé más que es lo que quiero. Me quedé un día sin ti, la propiedad privada demostró una vez más ser débil, adueñarse de algo no resulta, pero no me sentí vacía, me sentí más madura y capaz. Hacerme bien a mi misma, alejándome de lo dañino y sabiendo además que yo no estaba haciendo bien las cosas, provocando daño a escondidas.

Aveces la soledad, de no saber estarse con una misma, la lleva a una a la confusión, a la necesidad de compañía y ahí es cuando se comete el error de recordar los momentos dulces, pintarlos con más colores de los que llevaba, hacer el recuerdo más lindo y pretencioso, engañada por la soledad mal llevada. En ese momento hay que disculparse con una misma, por no permitirse crecer, por preferir negarse al futuro promisorio y estancarse en la desesperación de un supuesto presente ilusorio, que se da a partir del pasado no asumido como inexistente.

He creído no tener nada, porque no le deje espacio a la claridad, a madurar y me he preguntado una y mil veces "¿Dejo de creer o creo con más fuerza?". Ahora que lo escribo en vez de descubrir una respuesta, me surge otra pregunta, ¿Creer en qué?...
Sólo se que ya no quiero el arrebato, ni la pasión mal llevada. Dejemos la pasión para hacer el amor, no para vanagloriarnos de imbecilidades, no para pisotear al otro, creyendo tener razón en este mundo donde la razón es lo primero que se pierde.
Creo que no se trata de "llegará o no llegará", creo que es saber hacer bien las cosas. Es decir, me interesas, quiero conocerte, quiero aceptarte, por supuesto que haya magia en todo (esa cosa inexplicable), pero aceptar a la persona, saber complementarse, alcanzar consensos, ir más allá del deseo.
El deseo es algo muy individual, por eso hay quienes van como una pulga saltando de perro en perro, chupando sangre, para luego abandonar. Hay gente que se muestra como "enamorada", enardecida y atontada por algún atributo físico de alguien. Se compran sus palabras, pero se estafan así mismos y andan así, llenos de vacíos por la vida, encaprichados, viviendo del engaño, siendo individualistas pretendiendo una vida en pareja.
Pareja es eso, a la par. Lo supe hace algunos años atrás, lo supe dos veces y aunque la última me nubló la vista, luego de una decepción, de a poco he ido sabiendo manejar la situación, volviendo a aprender que es lo que espero y deseo, para estar bien conmigo y con quien me acompañe, a la par siempre. Aunque ese no sea el tema, es necesario saberlo, es necesario estar preparado. No es vacío, no es soledad amarga, es la oportunidad de aprender, de aclarar los pensamientos. De ese modo una se prepara y sabe como recibir al compañero de turno, o quién sabe...de vida. De ahí que te cito en mi memoria como mi último "amor", como amor de mercado, terminado antes de empezar, sabiendo que supe dar un paso al costado a tiempo. Quedó un espacio, mejor dicho, liberé un espacio, reserve un lugarcito. Un lugarcito cálido, he barrido para dejar limpio y desocupado aquel rincón y mientras no se ocupe, haré mantención de vez en cuando, para que el polvo no vuelva.



Peor día del año

Como describir la amargura, la desolación y el vacío que siento...
Tengo las manos desiertas y todo es tan de mentira. Un año más y un año menos.

Me pregunto cuando dejará de ser tan triste este día, y yo que hace un tiempo no me permitía cuestionarme hechos por este lugar.

Descubrir que no hay nadie o tal vez más poco de lo que una espera y una se decepciona. Vuelve la misma sensación de lo poco especial que una persona puede ser.

Que bueno que ya terminará este día, que bueno.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Misión "Encontrarte", cumplida.

Sombrío y misterioso, como sacado de un libro.
Una suma de coincidencias que me provocan y podría estar junto a una ventana mientras llueve tomando un café, mirándote incluso en la nada.
Misión dos, que me encuentres.

martes, 10 de septiembre de 2013

No era yo, nunca lo fui.

Decepcionarse hasta el hastío.
Que te duela y que te vuelva a doler. Te golpean de forma distinta pero siempre es en el mismo lugar.
Ahí, es donde se juntan las cicatrices, hay nauseas pero se sabe que el dolor no se puede vomitar, pero uno insiste en expurgarse, confundiendo el interior de el exterior.
Es fácil sentirse victima, cuando la historia te involucra y encima la cuenta una misma, una misma que se tuvo que contener sola, entonces todo es mas duro y distinguir quien salió mal de toda esa violencia romántica. - Okey, yo sé y asumo mi deslealtad, pero la justifico en la medida en que fue usada para defenderme- vean, sigo siendo la pobrecita.
Me juega tan en contra ser racional cuando no lo debo, porque me engaño y digo cosas opuestas a lo que de verdad quiero manifestar, entonces me duele en silencio todo. Yo no sé si alguien habrá usado la misma arma conmigo o realmente me impelieron simplemente, ignorando cualquier posible herida. Quién sabe, pero ahí está la cuestión que juega con mi mente.

Iba caminando un día, quise algo, lo tuve, lo perdí, independiente de haberlo hecho o no por voluntad, la cosa es que ya no estaba eso.
Tiempo después iba caminando, me sorprendí por el tiempo que había pasado, "tanto tiempo ha pasado y sigo dando jugo?. Que mal". Eso pensé regañandome.

Alguien me dijo "te dejó mal" y respondí con mucha certeza, "No se trata de eso, es que fue el último" ... ES QUE ES EL ÚLTIMO? Que asco.
Respuesta de hueona caprichosa y así es como dan vueltas por todas partes mis "No sé"...
No sé lo que quiero, con suerte se quién soy. Las heridas no sé si son provocadas o hechas por mi misma, no creo que sea posible pasar una y otra vez por penurias similares.

A una amiga le pregunte si realmente nunca había mirado al tipo que según ella ama (o le obsesiona, no sé) y se había cuestionado diciéndose "ya no quiero a este wn", me dijo de inmediato que no y como en mi eso ya es una constante, quedé sorprendida, entonces de nuevo llego a lo mismo "no sé".
Me siento feliz, después no, quiero algo, después no, estoy triste, después no. La respuesta llega sola...inestabilidad.
Eso de sentirse poco especial repercute en el ego y el capricho se vuelve más potente.
- Ponte de rodillas y ámame, hazme ver que tengo el control. Si haces lo que quiero te daré mi amor, puedo pintarte sonrisas si así lo deseas y mereces-.

Yo te quiero y te sigo queriendo, pero yo no sé querer...

Una vez creí que me habían destruido, pero no fue así, en otra ocasión me destruyeron de verdad y aquí estoy de frente a mi inestabilidad, es nuestro juego donde la visita de turno apenas se aprecia y participa en nuestro asqueroso y egoísta vaivén, poniendo en medio a quien debiese estar de frente, en vez de aquella traidora oponente MÍA.
Se llevaron tanto de mi y volver a conocerme se ha vuelto tan difícil, que hace poco olvide como era esa yo feliz, la que gustaba de bailar en los pasillos y fue doloroso no llegar a recordarme. Sin embargo, no se trata nunca del otro, se trata de si mismo.
Bailar y pasar de los brazos del ego, a los del capricho, hasta la inestabilidad y así envolverse en movimientos sin coordinación, donde por cada movimiento torpe te pisan los pies.

Ahí está la herida, que he manoseado tanto YO y sólo la he vuelto más grande, todo por no ser capaz de subir la mirada y captar con atención el horizonte. A veces sí, levanto la cabeza pero enseguida me dirijo de nuevo hacia mi herida.
-Hola
-Hola, mira la herida que tengo acá.
Y te miran haciendo notar con un gesto facial que una le da más importancia de la que tiene (a veces incluso lo dicen) y una hace un silencio de modo que miras a la persona dándole la razón y te arrepientes por lo inoportuno de tus palabras.
Ha pasado tanto tiempo y una siempre cree que ya es hora, pero amiga inestabilidad no deja de recordar la existencia de tu herida, entonces hurgas en ella y el malestar interno viene de nuevo junto a las nauseas, - quiero botar algo, pero no sé como hacerlo- y en realidad, no quieres botar nada, simplemente notaste la herida y tu (mi) atención se fue en ella.

De igual modo, es fácil sentirse poco especial.

viernes, 30 de agosto de 2013

Deseo

Vaya, que ganas de volver a verlo.

No recuerdo su nombre, apenas podría describir su facciones.
Siempre he sido torpe, pero ese día fui odiosa, no sabía que pretendía, sólo quería pelear con ese tipo.
Que ganas de agarrarlo a patadas en la cabeza, decía yo a su amigo entre la multitud, pero vaya que deseos ocultaba.

No estaba lo suficientemente ebria, tenía por lo tanto más inseguridad, o tal vez miedo, o no sé, pero me importaban las consecuencias, sin embargo, discutía con él acaloradamente. A veces perdía en la garganta los argumentos, porque no discutía por sentir que defendía una idea, lo hacía sólo para provocarlo a él. Tenía frialdad, analizaba a la multitud e intentaba darle una explicación al comportamiento de todos quienes estábamos ahí. Me hablaba con estadísticas, yo lo contradecía en todo y lo menospreciaba por ser de Santiago. Recuerdo que me dijo que había nacido en Francia, me pregunté si acaso era, quien yo creía que era, pero esfumé el pensamiento en unos minutos. No sabía que pasaba, que me pasaba exactamente con él, cada idea nos ponía en veredas distintas. En un momento alguien dice "cabros, no se vayan en la profunda" él dio le dio la razón a quien dijo eso, pero de todos modos siguió discutiéndome. Hice un silencio, miré el horizonte, le di la razón en lo que fuera que me haya dicho, me preguntó si me estaba rindiendo, le dije que sí.
Me preguntó si ya me había aburrido, le dije la verdad, un no rotundo, me miró, diciendo: "Te gané". De nuevo me puse a la defensiva, pero ya estaba más dócil. Tendía más al silencio, en cada sorbo me ponía más quieta y callada, pero sentía más y más deseo de esa persona. En mi mente culpaba a su abrigo, y es qué porqué han de verse más atractivos los hombres con abrigos?, no lo sé, pero él se veía particularmente bien.

Era tan consciente de la situación de superficialidad de la gente, era tan detestable, tan cuerdo, tan crítico frente a todo, era un amargado, apenas se le veía reír, de las veces que lo hizo, que fueron pocas, se veía lindo, pero se veía más lindo con su aparente distancia de la gente porteña y su modo de vida. Me confesó su adicción a Santiago, decía que no le gustaba, pero que no podía estar lejos de ella, era adicto simplemente.

Las discusiones, mis silencios posteriores que daban a entender mi rendimiento o quizá y según él "aburrimiento", entre todo eso, recuerdo casi como últimas palabras muchas veces repetidas "No nos vamos a volver a ver" "pero que importa todo, si no nos volveremos a ver" "¿Porqué cierto que no nos vamos a volver a ver?". Yo no respondía nada, sólo miraba con una sonrisa tenue y casi inexpresiva, casi como perdida, pero lo divertido es que estaba perdida en él.

Era un hombre alto, tenía alrededor de treinta años, me gustaban sus dientes, me gustaba su pelo, su antipatía, ver como no se hallaba en el sitio en que estaba, me gustaba su color de piel, blanco como papel, su mirada fija, su risa difusa.

Ese día estaba con mi amiga más de "buenas costumbres y una alta moral", que finalmente sólo quería sacarnos de encima a aquellos dos tipos, es que a pesar de que había simpatía entre todos, ella pone límites y hace siempre lo correcto, de acuerdo a eso actúo haciendo para un colectivo para que ambos se fueran (por fin).
La despedida fue abrupta, el colectivo estaba listo para llevárselo, yo no quería que eso pasará, pero ahí estaba en silencio, mirando. El beso de despedida fue en la mejilla, dijimos cosas que ni recuerdo, pero lo último que dije, que recuerdo muy bien porque me salió desde muy adentro, fue: "Fue un gusto pelear contigo", me miraba detenido, esbozó una clara sonrisa, seguía detenido, hasta que se subió al auto y desapareció.

Yo no tenía ganas de dejar de verlo y sólo pensaba "no nos veremos nunca más", no puedo aceptar que no lo veré nunca más, no puedo, no quiero, pero infinitamente no puedo no volver a verlo.

Llegué a mi casa a dormir, desperté y luego de varias horas, se me vino a la mente la idea de qué el tipo que había conocido era muy parecido a quien yo he señalado como hombre ideal, Graham Coxon, músico de Blur. Por la mierda, discutí odiosamente toda la noche con un tipo igual a Graham Coxon. Por qué?! Cómo?!.

Vaya, pero que ganas siento de volver a verlo. Podría incluso soportar verlo todos los días.
Siento pendiente su sonrisa, su boca en la mía.

lunes, 26 de agosto de 2013

Tu locura era linda

...y tal vez lo siga siendo, no sé.
Me acuerdo del 2012 evitándote, implorando no toparme contigo, intentando dar pasos fugaces por ciertas calles, escapando de toda posibilidad, mirando hacia abajo, escodiéndome.
Me acuerdo hasta hace poco, durante este año, yo buscándote en todas partes, yo queriendo toparme contigo, recorriendo aquellas calles que prometían falsamente que coincidiéramos tú y yo. Yo quería verte, verte en todas partes, en la gente, en el aire, en el caos rutinario, en las tardes inquietas, en las noches de desenfreno. Sabía sin embargo, que había un sólo lugar donde te podía encontrar con certeza, pero no, no era considerado como algo que realizaría, así que sólo me quedaba verte en mi mente, las veces que quisiera, ya quizá un poco borroso, pero intacto en mis pensamientos.
Ambas situaciones eran desesperantes y en ambas, nunca te encontré, la casualidad nunca quiso juntarme contigo, ni cuando no quería, ni cuando si quería.

Un día nos volvimos a ver, fue de forma intencionada, necesitaba hacer un fin oficial, necesitaba darte por muerto de una vez, arrancarte de mis pensamientos, dejarte como un nadie. Siempre necesito hacer oficial todo, me gusta seguir el guión, pretender una ceremonia, maquinar tal vez la situación. Después de buscarte y no encontrarte, a pasar a tenerte cerca, a declarar todo como por fin, por fin tus ojos, por fin tu sonrisa, por fin tu voz, por fin todo, por fin tú. Día de mierda, lo había esperado tanto (creo que casi un mes), era dulce y amargo, era gris y colorido. No sabía mucho que decir, si acaso reconocer errores, decirte mis verdades, amargarte quizás por un rato, volver a ser torpe, saber que te quería, pero querer a la vez que me odiaras, que supieras que nunca fuiste tan especial, que tuvieras la certeza de que no eras tan importante, de decir palabras para aparentar ausencia de todo sentimiento hacía ti, escupir al cielo sabiendo que me iba a caer en la cara. No sabía realmente que hacer, ser madura, ordenar mis ideas. Recuerdo que tu presencia me dolía, moría por envolverme en ti, fue todo tan dichoso y tormentoso a la vez, desde un principio, o sea, ¿qué diablos hacía yo dándote un beso en la mejilla cuando nos saludamos?. Eso estaba pésimo, mis besos no correspondían a tu mejilla.
La intención de ese día era conversar y aclarar ciertas cosas, las palabras eran sólo excusas, era lo secundario, yo sólo quería verte, estarme cerca de ti, encontrarme en tu vista, disfrutarte una última vez, con dolor y con amor, porque claro estaba que aún sentía enamoramiento y también me estaba permitiendo sentirme así una última vez. El durante fue una suma de súplicas mentales, pidiendo que me abrazaras, que te acercaras más de la cuenta, que me rozaras las manos, que me acariciaras, etcétera, etcétera, etcétera. Nada de eso pasó.
A muchas personas les he comentado que mi lugar favorito de Valpo es el muelle, pero yo sólo andaba por el paseo y jamás estuve en mi supuesto lugar favorito, hasta ese día, ese estuve en el muelle por fin, pero de la peor forma que podía imaginar, contigo y sin ti.
Después de tanto nada y todo, nos fuimos, y si el saludo fue asqueroso, la despedida fue más que horrorosa, tenía pensado darte un abrazo apretado, un beso de verdad en tu mejilla colorada y todo fue tan rápido, desapareciste arriba de una micro y recuerdo que me fui a la mierda. Caminaba y me sentía gris, como si mi cuerpo a cada paso fuera derritiéndose, yo era miserable, sentía que estaba peor que el resto y que todos los notaban. Las ganas de llorar eran infinitas, las ganas de un abrazo hacían parecer todo peor, porque mierda no aparecía alguien a abrazarme mientras yo lloraba, disimulaba las ganas de mis anhelos, la tristeza no podía esconderla, pero el llanto y las ganas de un abrazo debían permanecer silenciosas, enjauladas en mi pecho y ahí estaban apretándome el corazón, debilitando mis ganas de todo, iba tan destruida e infeliz, pero tenía que sacar fuerzas para llegar a mi casa. Llegué, me sentía en la nada, no lloré, no sabía que hacer, me tendí sin pensarlo en mi cama, no había comido en todo el día, pero el hambre no tenía lugar en mi atención, de hecho ni siquiera sabía si estaba presente o no, yo sentía el vacío de quedarme sin alguien, de saber que no habrían mas besos, mas abrazos, mas discusiones, más sonrisas, más nada. Me miraba en el espejo, no pensaba mucho, sentía tanta ausencia, pero como no sentirla, si alguien se había llevado un pedazo de mi misma.
Ese día antes de todo eso, me levanté feliz, animosa, sonreía por la calle, la gente notaba mi alegría, lo sé. Después de eso todo fue tan gris, tan infeliz y tan todo lo que mencione antes.

Llegó la calma al poco tiempo, al otro día ya no me importaba si te veía en la calle o no. Ya no tenía ganas, ni ánimo de toparme contigo. Si te veía era algo que no me atormentaba ni me hacía formar expectativas ridículas en mi mente.
Que más daba todo, una vez ya sufrí mucho, ahora las caídas aunque duelan, no soy de las personas que se martirizan, así que sigo adelante simplemente.
Y claro..."¿Por qué decidiste permanecer pobre, dejándome a mi tan rica?"...

Me gustaba tanto cuando decías la palabra "dulce", te salía con una melodía tan agradable de oír, especialmente si eso iba dirigido hacia mi. Me gustaba esa exageración de movimientos mientras hablabas, esos arranques de mierda, tus piernas largas y divertidas, tu hogar, tus padres, tu balcón, tu gato incluso, tu piel cálida que me hacía sentir que estaba en el lugar correcto.
Sí, te quise. No supe quererte, pero te quise.
Hoy nuestros caminos están separados, decidí no saber más de ti, porque para que las heridas se sanen bien con el ex de cerca se hace más dificultoso y no pretendo quedarme triste por ti, no me lo permito.

Aveces la gente me hace recordarte ...

sábado, 17 de agosto de 2013

Algo nuevo pero viejo

Tengo las manos vacías pero abiertas, abiertas de disposición, abiertas de ofrecimiento, abiertas de entrega. Libres, con la opción de cerrarse, pero negándose con fuerza a aquello.
Descubrí un destello de sol ...
Olvide hacer mención del vacío, vacío de nada simplemente. No se trata de "llenar vacíos", se trata de lo simple, de lo no pretencioso. Fue reservarte un lugarcito, así sin más...
Chao pescao.

Bienvenido seas, bienvenido eres ...

domingo, 28 de julio de 2013

Algo contigo - El Lado Oscuro del Corazón



Es curioso, iba en el bus y mientras miraba como siempre el mismo escenario en el que siempre ignoro la mayoría de los detalles y recojo otros pocos para luego olvidarlos, pensaba en que si fuera pintora, haría un cuadro con un cuerpo desnudo y el corazón en la mano. Eso como esencia del cuadro, no quise ir más allá, no quise saber de detalles ni de colores, eso vendría después, dándose de forma natural. El desastre, la belleza, la vida, transcurren a un ritmo propio, por eso confiaba en que todo eso saldría si o si, obviando el hecho de no hacer abandono a la idea y llevarla a cabo.
Pero me detuve antes, pensé en que no era pintora, que sin ir más lejos y acaso conservara aunque fuera una tempera, ésta ya estaría seca, trizándose en la quietud.
Salí de mi misma por un rato, abandone de a poco la idea que estaba fija, pero sin forma, sin intención de hacerla material.

A menudo olvido los finales de las películas y sólo rescato en mi recuerdo lo primordial, así como he leído en un par de ocasiones "amar la trama, más que el desenlace". Me atrevería a decir que ha pasado más tiempo del que puedo siquiera calcular, sin ver la película "El lado oscuro del corazón" a pesar de considerarla una de mis favoritas, no he abusado de verla hasta empalagarme. Me quedó la sensación adorable y con eso seguí simplemente con mi vida, olvidando incluso el final y muchos detalles.

El mismo día de la idea de hacer un cuadro, estaba cansada, me importaba poco salir a perder la razón y reír de tonteras. Quería simplemente estar tranquila y disfrutar de mi hogar. La casa ya estaba muy fría y escapar para estar en mi hogar, era lo único sensato y que yo deseaba. Puse una película y era justamente, la mencionada con anterioridad. De todas veces que la ponía, siempre la abandonaba a la mitad o menos de haberla puesto. Ahora me di el tiempo, lo haría porque quería y no porque no tuviera otra cosa que hacer.
De repente entre tanta escena, entre tanta entrega del protagonista, aparece él en frente de su no correspondida amada, se desnuda de a poco, toca su pecho y se desprende el corazón. Sí, tal como el supuesto cuadro que nunca existirá.
Él desnudo, vulnerable, entregado, dispuesto, entrega sin más su corazón, sonríe mientras se lo quita y lo entrega. Ya vestido, bailan, pero da igual que esté vestido, porque mientras bailan ella tiene en sus manos el corazón de aquel hombre. Hombre aturdido por el amor de una mujer sin disposición a ofrecer algo más que sexo pagado.

Me llamó la atención, tal vez es muy cliché sentirse expuesto ante alguien y entregarle algo que no sabe como cuidar y uno se siente tan desnudo, expuesto y por sobretodo despojado de razón, sintiendo urgencia de entrega. En fin, alguien (y quizá cuantos más) ya materializó la idea y quedo bella, precisa y necesaria. Sólo me pregunto, si será posible entregar vulnerabilidad de forma recíproca y sangrar por la boca al unisono, mientras el pecho se agrieta de forma melodiosa y uno ríe de espaldas al discernimiento, moribundo quizá, pero con esa sensación única de estar vivo y hasta vigoroso.

miércoles, 10 de julio de 2013

Mejor mirar al suelo

Y a pesar de las señales, no advertí que estaba escrito.
Te solté, sin saber que en el fondo quería tu mano para siempre
Y aún la recuerdo en su morfología, pues la memoricé sin pretenderlo.

Hoy te vi en un sueño, no estaban tus manos, pero estabas tú.
Te besaba y te decía que te amaba
Tenía miedo por ser consciente de que en algún momento iba a terminar. En caso de catástrofe, siempre usé como consuelo que aquello no dudaría para siempre. En el caso de un momento único, momento que puede derivar en incluso meses o hasta años, el saber que iba a terminar me aterraba simplemente y la preocupación era mayor a la muerte.

Tú sigues, siempre sigues.
Y aunque te solté, aunque no te quise, siempre te amé
y eso se revela en mi memoria, en mis pasos, mis palabras, mis canciones, mi existencia.
Quiero estrechar tu mano un momento, para que la nostalgia que persigue ese tu y yo, me conteste de una vez por todas si es un capricho o es que en serio me enamoré.

Mientras tanto sigo como si nada y como si todo
buscando tu cara en la multitud, confundiendo y armando a mi modo el recuerdo de tu rostro en cualquier persona.
Y es que estás en todas partes., sin siquiera estar presente.

viernes, 28 de junio de 2013

Puedes escribir los guiones más tristes una noche, escribir por ejemplo acerca de los silencios incómodos.

Mia: Don't you hate that? 

Vincent: What? 

Mia: Uncomfortable silences. Why do we feel it's necessary to yak about bullshit in order to be comfortable? 

Vincent: I don't know. That's a good question. 

Mia: That's when you know you've found somebody special. When you can just shut the fuck up for a minute and comfortably enjoy the silence.- 

viernes, 21 de junio de 2013

..y pah, sonrisa !


Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.        
       
Vago... e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
para ver cómo crece la hierba del estío.
Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí,
de esta tierra y de estos vientos.
Me engendraron padres que nacieron aquí,
de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí,
de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.        
       
Tengo treinta y siete años. Mi salud es      perfecta.
Y con mi aliento puro
comienzo a cantar hoy
y no terminaré mi canto hasta que muera.
Que se callen ahora las escuelas y los credos.
Atrás. A su sitio.
Sé cuál es su misión y no la olvidaré;
que nadie la olvide.
Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal,
dejo hablar a todos sin restricción,
y abro de para en par las puertas a la energía original de la naturaleza      
desenfrenada.

Me obligaron a aprender ese poema, fue en el año 2007 (creo).

jueves, 20 de junio de 2013

Eso.-

Viendo cosas (conversaciones) antiguas me encontré con una descripción mía, hecha por misma ante una persona que quería conocerme.
Decía, lo siguiente:

"me gusta andar en bicicleta, quisiera volar, me gusta mucho la música
aprendí a cocinar hace poco
me gusta el efecto mariposa
me gusta andar en patines, caminar mucho
ver el mar
y siempre me he querido disfrazar de Alex Delarge
mi facebook no me representa
Arely al 7615 xD"

Aveces uno se olvida de sí mismo y se desconoce. Es bueno recordar de vez en cuando quien es uno mismo.

lunes, 10 de junio de 2013

"Si mato una mosca es muy posible que la entierre"

Abrir una puerta secreta y ser pudorosa.
Sentirte de pie frente a la habitación nueva, pero desnuda, desnuda como siempre, desnuda como nunca.
Desnuda simplemente ante una mirada atenta, sintiendo como si fueran miles de ojos posados sobre tu cuerpo. Analizando, tal vez criticando o contemplando.
...Es muy temprano para hacer predicciones.


domingo, 26 de mayo de 2013

El momento Uf

No se debe escribir por alboroto. No puede ser lo que se siente en el momento el vocero de una situación que consta de muchos y variados momentos.

Hacer oficial la exageración resultante de la pasión. Precisar una sola ocasión, cuando al final es un detalle, un pedazo del todo.

domingo, 21 de abril de 2013

Los ojos morochos más lindos que vi

Complementarse, formarse de a dos, quererse.
El despertar nuevamente a sensaciones que se creían olvidadas. El miedo, pero a la vez el atrevimiento.
La certeza de todo esto es la intensidad. La certeza mía es entregarme. 

Lo bonito y lo feo, lo amargo y lo dulce, dormirnos y despertarnos, tu mano y la mía, lo todo... Finalmente de eso se trata todo esto.

Mirar a alguien, verlo sonreír y pensar que es la sonrisa más bella de entre todas las que conozcas, es una sensación bonita, mientras vuelan alborotadas aves imaginarias dentro del vientre. 

... Algún día por ti aprenderé a querer los gatos

sábado, 6 de abril de 2013

...Toda la magia del sur

Soy propiedad privada ... con previa autorización mía.
Todo se llevó a cabo en mi lugar favorito del puerto, mientras a pasos cercanos se realizaba una ceremonia Mapuche en plena playa, hubo fuego, hubo miradas curiosas, entre esas miradas estaba yo, demás está decir que no estaba sola. Después de acostumbrar a caminar a diario por ahí el año pasado, puedo decir que fue todo un gusto volver. Todo seguía igual y la sensación de estar en el mejor lugar del mundo se apoderaba nuevamente de mi.



jueves, 7 de marzo de 2013

Japón


Por ahí por el año 2012
Cuando compraba el pan a la vuelta a eso de las siete de las tarde, donde en algunas mañanas iba indigna a comprar una bebida porque tenía un sed fuera de este mundo.
Donde recuerdo esos días de lluvia, en que también salía nuevamente a comprar un solo pan, iba con mi reproductor de música, veía parejas apasionadas, aveces las encontraba inmensamente tiernas, otras veces sólo quería apedrearlas.
Tres veces al mes por lo menos, compraba una maicena y siempre me gusto la manera en como me sonreía uno los tipos que atendía la amasandería, aunque por otro lado siempre hubo uno que me atrajo, pero tenía como dos años menos que yo.
Era parte de la rutina ver al viejito del kisco, que de las pocas veces que le compré algo, nunca me escuchaba. Un poco más al lado el caballero que veía las micros y sus recorridos, siempre debajo de su quitasol, cerca de los perritos vagos que siempre saludaba cuando iba camino a mi casa.
Desde mi ventana los barquitos, autos con su ruido durante todo el puto día y toda la puta noche. Las conversaciones de la gente que pasaba y que sin querer escuchaba un poco y que muchas veces me sacaron carcajadas, a excepción de la vez que hubo una pelea terrible de una pareja, pasado de las tres de la madrugada, en que agradecí con toda honestidad el hecho de ser soltera.
Esa noche inolvidable de abril, ese día cuestionable pero divertido de diciembre y en general esa etapa, esa etapa en la que un día me saque esa foto y tenía mirada de ... (lo que usté quiera)

domingo, 3 de marzo de 2013

Pucherito


Todavía no es mi tiempo para florecer ...
(lo siento, no soy una gran dibujante, pero hago lo que me gusta)


sábado, 2 de marzo de 2013

Horizontal y vertical

El último día, aún me acuerdo. Pensé "si paso este ramo me quedo, sino me voy". Expuse sin exponerme, me temblaba la voz y trataba de respirar correctamente, sabía de lo que trataba mi disertación, más no tenía idea de que carajo estaba hablando, en un momento sentí miradas desde una ventana y cohibirme más aún, fue inevitable, de todos modos logre lo que quería, pasé el ramo y pensé "me quedo".
Salí de la sala en donde (me) expuse y de inmediato vi la cara de una persona que quizá en lo más en profundo si quería ver, pero encontré que no era el momento adecuado y fue como "Ay, por qué !!", pero para mi suerte (no sé si buena o mala) la profesora me volvió a llamar, por lo que esa mirada no duro mas de tres segundos, sin embargo, había una pelea interna de sentimientos confusos, pero bueno no había cabida para darle importancia en ese momento, porque estaba contenta, la sonrisa era casi imposible de borrar de mi cara y lo único que pensaba era "me quedo", "lo logre". Fue horroroso el durante, pero el después valió totalmente la pena, pensaba yo aún nerviosa sentada esperando a unos amigos que también estaban en el limbo de un ramo, tratando de restarle importancia al hecho de haber visto durante unos segundos cuando iba saliendo a "esa persona". Seguía mientras esperaba a mis amigos sonriente y nerviosa, hasta que de repente me tope frente a frente con quien no quería ver. Donde las  dos miradas generaron una especie de cuarto, habitación o como quieran llamarlo, en donde no hubo escapatoria y ambas miradas actuaron de modo que una quedaba encerrada y sin escapatoria, en un territorio invisible pero limitado.
Hola, al unisono, beso en la mejilla (en la mejilla por dios, después de que esas bocas tuvieron recorridos por las partes más privadas de cada uno). "hola, como estai?" mientras se inclinaba para dar ese beso tan farisaico. El habla no me salió, por lo tanto no hubo respuesta inmediata, hasta que hubo lejanía corporal y por fin me salió un tímido e inaudible "bien. y tu?" que ni siquiera tuvo respuesta, al cabo que con suerte yo me escuche.
Yo estaba sentada, la persona en cuestión se posaba frente a mi de pie. Yo decía en mi mente "ándate, por favor desaparece" otra parte de mi que era más silenciosa y poco convincente rogaba que se quedara ahí, fue cosa de segundos, cuando apareció un amigo del susodicho, conversaron un poco, mientras yo escuchaba y analizaba el comportamiento exagerado, maqueteado, de esta persona. La sonrisa tipo "black hole sun", los movimientos corporales que me hacían pensar que aquella persona se veía hasta ridícula. En fin, no se como ni cuando pasó, pero de repente ya no vi más al tipo, ni a su amigo, no recuerdo ni siquiera si tomaron camino juntos o separados.
Yo seguí ahí, aún sonreía, aún temblaba de nervios, ya a esa altura no sabía si el nervio era porque había disertado (pésimo) o porque había visto a esta persona.... pero seguía feliz, tal vez un poco más. Sí, tal vez.

Ese fue el último día del año pasado en que fui a clases. Después de alrededor de dos meses, fui de nuevo a la universidad a hacer un papeleo. Llegué a mi ciudad adoptiva, llegué al lugar donde hace que tenga sentido que yo este allá y me dio tanta alegría ver que no andaba harta gente por allá, que hice todo tranquila, todo bien, todo bonito ... (es taaan divertidamene predecible lo que viene) HASTA QUE, vi a la polola del chiquillo mencionado con anterioridad y cada vez que la veo (cosa que en el último tiempo del año pasado, se dio bastante seguido) me siento con unas ganas horribles de reírme y no es por maldad (creo), pero el punto es que  me hace sentir mal conmigo misma, me hace cuestionarme cosas de ella como mujer, me hace pensar que su pololo es una mierda y peor aun, que me gustó, no sé de qué forma, pero me gusto al fin y al cabo. La vi, no creo que ella sepa de mi y espero que nunca lo sepa tampoco (nadie se lo merece) y digamos que fue un momento "incómodochistosoraroestúpidorídiculo" y no más que eso, pensé simplemente que era un episodio más dentro de ese proceso de mis papeleos.
No supe que era una señal, una "advertencia" (?), una profecía, un augurio...no supe nada de eso, HASTA que estaba por irme, pero debía volver a una oficina para una "jugada final" en cuanto a mis tramites, "iba tan tranquila por la calle, antes que... iba tan tranquila por la calle, sin saber que vendrías tú" (la cita de esa canción se debe a que .... básicamente en una borrachera, en un carrete de a dos, digamos que la "interpreté" (guaja), por lo que cargaba con ser una innecesaria necesidad el hecho de ponerla, para hacer más ridículo, pero real esta historia).
Ni siquiera tuve que verlo de frente, ni siquiera tuve que examinar con mayor detalle, porque ni siquiera quise mirarlo más allá de que lo reconocí en una mirada fugaz. Sé que él si miro, es obvio, los hombres no saben de disimulo, no sé que pensó por lo demás y bueno él sabrá. Que se yo, hay cosas que se saben sólo de a dos, pero más importante es eso que uno sabe de si mismo respecto a lo que sea.
Cuando iba camino a mi universidad, rogué no ver a nadie conocido, a nadie (personas específicas en realidad) él estaba incluido, sin mayor enfoque en su persona, simplemente estaba incluido en las personas que no quería ver (o tal vez muy en el fondo sí... no sé).
Como se supone, no quería verlo, no lo mire, fui consecuente. Creo que era lo más acertado que podría haber hecho, sinceramente.

La cosa, el trasfondo, lo que me hace cuestionarme es eso de ver a alguien al final y al principio. Por qué él, por qué cuando no quería, cuando no lo esperaba, cuando no estaba lista.... o tal vez si a todas mis negaciones ?

No sé,  eso fue hoy y ya quedo en un ayer (lo digo por la hora, en la onda más literal) y las respuestas más importantes en nuestras vidas no se dan a conocer por lo general en un mismo día. Así que de verdad, no sé...  o si ?

sábado, 23 de febrero de 2013

Foutaises al estilo mio [parte I (?)]

Cosas que me gustan:

  • Dormir sólo con polera y calzones
  • Tomar vasos vacíos y hacerlos girar verticalmente desde la parte superior sin que se caigan
  • Ver como un dibujo empieza con simples trazos que aparentan no tener ningún significado
  • Hombres que usen poleras blancas con cuello en v
  • Me mata ver un hombre con polerón canguro negro sin cierre
  • Que me acaricien hasta el cansancio, como si fuera una mascota que sólo recibe cariño
  • Escuchar a las personas de voces muy suaves y si es en Francés, el doble mejor
  • Predecir el avistamiento de alguien que me guste 
  • Ver cortometrajes
  • Abrir cortinas y contemplar lo que se encuentre desde el otro lado de la ventana 
  • El gesto de cuando alguien te tiende una mano (me recuerda cuando me ayudaban después de mi operación, en particular al kinesiólogo que me amparó la primera vez que tuve que volver a caminar)
  • Ver aves volar. Andar en bicicleta y sentir en ocasiones que estoy volando como ellas 
  • Los abrazos de mi abuelo (es un hombre frío, el hecho de que sus saludos vayan con un beso y un abrazo es algo que se disfruta mucho)


Lo que detesto:
  • Lavar vasos
  • Los hombres que usan barba candado (nada es peor que la barba candado)
  • Hombres con poleras sin mangas (musculosas creo que se llaman)
  • Los conejos, diuj!
  • Besar a alguien sin compromiso y que la persona en cuestión me acaricie la cara
  • La gente que escribe cosas que todo mundo hace para que le den RT en twitter o "me gusta" en facebook. Los amantes de la ovación barata
  • Cualquier canción de Luis Fonsi, Chayanne o Thalía
  • La gente que "aporta" (habla) más que un profesor y para todo tiene una opinión o experiencia que compartir y que a nadie le importa
  • El poco respeto y consideración de peatones y automovilistas hacia los ciclistas 
  • Cuando le dicen a un familiar "mi nino" o "mi nina" ... es lo peor.

martes, 19 de febrero de 2013

Y desde la infancia cantaban

Antes de encontrar esta imagen, cierto día abrí la ventana e iba volando un pájaro solitario, tuve la idea de que disfrutaba estar en el aire e ir de un lado a otro. Lo seguí atenta durante todo el momento que me fuera permitido mirarlo hasta que se perdiera, de repente viene el cuestionarse hacia donde podría ir esa ave, sin concebir una respuesta, ni desesperarse por no hallarla, bajé la cortina y un poco me sonreí. 


Me alegra el hecho de preguntarme todavía lo primero de la imagen ...

miércoles, 6 de febrero de 2013

Miré hacía el frente, por allá por la avenida.



Y recuerdo que esta película me la recomendó un amigo, la vi durante mi proceso de confusión, mi "mala época", en donde mi inestabilidad veía todo como una pintura abstracta y sin sentido. Tal vez, hoy también frente a muchos temas aun ladeo mi cabeza con cara de interrogación, pero bueno, frente a tanto enredo, tanto callejón sin salida, tantas flores esparcidas en el cemento, es bueno darse un respiro, mirar el techo o si eres afortunado, el cielo, cerrar los ojos y sentir que te elevas, sin pretensiones existenciales.

Considero que una palabra bonita y de la que aún no se ha abusado grotescamente, es: compartir.
Vea está película, fume un cigarro o tal vez un cogollo, tómese un té o tal vez un café, cómase un chocolate, haga lo que quiera, pero no lo haga con remordimiento, no hoy.

sábado, 19 de enero de 2013

jueves, 10 de enero de 2013

De Bukowski pa' usté ...y pal mundo


Fuera de los brazos de un amor...

fuera de los brazos de un amor
y ya en los brazos de otra.

me he salvado de morir en la cruz
por una dama que fuma marihuana
escribe cantos y cuentos,
y es mucho más amable que la última,
mucho mucho más amable,
y su sexo es tan bueno o mejor.

no es placentero ser puesto en la cruz y dejado ahí,
más placentero es olvidar a un amor que no
cumplió
como todo amor
finalmente
no perdura...

más placentero hacer el amor
en la playa en Del Mar
en la habitación 42 y después de todo
sentado en la cama
tomando buen vino, hablando y tocando
fumando.

escuchando las olas...

he muerto muchas veces
creyendo y esperando, esperando
en una habitación
contemplando un cieloraso agujereado
esperando la llamada, una carta, un golpecito, un sonido...

volviéndome salvaje adentro
mientras ella bailaba con extraños en clubes nocturnos...

fuera de los brazos de un amor
y ya en los brazos de otra
no es placentero morir en la cruz,
más placentero es escuchar tu nombre susurrado en
la oscuridad.


Versión de Rafael Díaz Borbón